FERNANDA GONZÁLEZ EN CHARLAS DE LIVING NEUQUÉN

“El libro rescata la vida de 35 mujeres a las que sacaron de la historia"

La concejal de Unión por la Patria, Fernanda González, visitó el living de Tampoco es para tanto para hablar de su madre María Pilar González quien fuera diputada provincial por el Partido Peronista Femenino en el momento en el que las mujeres comenzaron a ejercer los cargos políticos surgidos a partir del voto femenino.

Su historia y la de las demás 35 legisladoras fue retratada en el libro “Muchachas bonaerense, las primeras legisladoras de la patria” bajo la investigación de Julia Rosemberg, que ya estuvo a cargo del Libro “Las mujeres de Eva” y el libro narra la historia de 35 legisladoras bonaerense que estuvieron mandato hasta la fusiladora.

“Eva buscaba a mujeres comunes para ocupar esos cargos, como maestras, enfermeras y amas de casa que hicieron un gran trabajo, pero después de ocupar ese cargo fueron perseguidas, calumniadas, injuriadas, acusadas de causas inventadas como de enriquecimiento ilícito. Yo tuve la oportunidad de ver la denuncia contra mi madre”, describió González.

“En el 55 mi madre se exilió en la embajada de Paraguay, después viajó a Asunción y posteriormente viajó a Río de Janeiro, donde nací. Nos costó mucho volver porque la patria potestad la tenían los padres y yo soy hija de madre soltera. Fuimos y vinimos de Brasil hasta mi adolescencia. Y por la proscripción del peronismo y el asedio persistente especialmente a las mujeres que habían protagonizado ese proceso histórico conducido en el Partido Peronista Femenino por Eva Perón, hizo que mi madre no pudiera conseguir trabajo y viviera gracias a la ayuda de sus hermanos y amigos. Las callaron, las desaparecieron, las sacaron de la historia, este libro y el documental “Las muchachas” (2011) las traen a la vida”, detalló Fernanda.

La concejal recuerda la historia de su familia “mi madre venía de un hogar muy humilde, mi abuelo tenía un horno de barro, eran 7 hermanos y 4 eran mujeres y todas empiezan a trabajar y mi madre tendría 17 años cuando comenzó a trabajar en la Empresa Telefónica del Río de la Plata y allí se iniciaba la historia de los sindicatos del cual ella era una de las referentes. Por una situación azarosa y si se quiere romántica le tiene que llevar un ramo de rosas a Eva cuando estaba debajo del palco había una señora muy viejita que al ver que ella le iba a entregar las rosas le dijo a mi madre que quería besarle las manos a Eva y cuando mi madre se acercó a Eva le hizo la petición de la mujer y ese solo gesto bastó para que Eva Perón la citara en la Fundación. Fue entonces que mi madre comenzó a trabajar en la Fundación Eva Perón, fue una de las famosas delegadas”.

Fernanda González recuerda la figura de Eva a través del relato de su madre “mi madre contaba que Eva era una mujer que era muy recta que hizo muchísimo por el desarrollo social en Argentina, mi madre me contaba que Eva prácticamente no dormía, por atender las necesidades que le llegaban de parte de la gente”.