HISTORIAS DE VIDA CUENTO CON VOZ

El deporte como herramienta para fortalecer los vínculos

Stella Maris del Papa fue la primera mujer en correr una maratón en Argentina.

Aquí cuenta su historia, cómo comenzó, junto a su madre en el Rosedal del barrio porteño de Palermo y cómo fue que tomó la decisión, en el año 1981 a los 25 años, de presentarse a correr una maratón, en una prueba que era exclusivamente para hombres.

“Nada es imposible cuando uno se quiere y cuida al cuerpo”.

Stella construyó su vida en zapatillas y pantalones cortos. Corriendo conoció a su marido Jorge, con quien compartió competencias y nunca le faltó tiempo para entrenar, ni cuando tuvo a sus hijos ni ahora, que ya compró un carro especial para salir a correr por Palermo y al mismo tiempo cuidar a su nieta.

Mis primeras motivaciones fueron: sentirme bien, ordenando mis entrenamientos con el trabajo y observar como iba cambiando mi cuerpo, mis piernas se fortalecían y realmente, sentía placer correr, sin importarme que el cabello se me ensuciaba y las uñas de los pies se me iban cayendo.

La recomendación que les doy a los que comienzan a correr, es que sean ordenados, de a poco se puede lograr. Éste deporte es maravilloso, los llenará de satisfacciones, nada es imposible cuando uno se quiere y cuida al cuerpo, que es una máquina maravillosa y está diseñada para moverla. El cuerpo cambia con el ejercicio, y nos hace sentir bellos por dentro y por fuera, y los problemas que no faltan, los tomamos con serenidad y alegrías.

En otro segmento del programa María conversa con Juan Zemborain, quien descubrió que pedalear era la mejor manera de vincularse con su hijo con autismo.

Empujando límites es el perfil de la red social Facebook que Juan lleva adelante y en el que cuenta que su deseo es poder cruzar la Cordillera de los Andes, en bicicleta con su hijo Santiago.

Juan y Santiago recorren más de 80 kilómetros los fines de semana.

“La motivación, no sé si para él o para mí, era decirle: ‘A tus 15 años vamos a cruzar la cordillera en bicicleta’. Yo lo hice con amigos a los 22 o 23 años y a mí ese viaje me marcó muchísimo”.