Capítulo 352 JUANA PIMIENTA

Violeta Parra, respiro y sangre de pueblo (Lado A)

Esto es lo que quería decirte / Continúa tejiendo tus alambres / Tus ponchos araucanos / Tus cantaritos de Quimchamalí / Continúa puliendo noche y día / Tus toromiros de madera sagrada / Sin aflicción / Sin lágrimas inútiles / O si quieres con lágrimas ardientes / Y recuerda que eres / Un corderillo disfrazado de lobo (Nicanor Parra, “En defensa de Violeta Parra”).

Violeta encarna el arte en todas sus dimensiones, la plástica, la música, la poesía, la marginalidad. La lucha por el reconocimiento del mundo rural, el compromiso por denunciar las injusticias y proponer mundos mejores.

Nació en Chile un 4 de octubre, en 1917.

Alguna vez nos dijo: 'La canción es un pájaro sin plan de vuelo que jamás volará en línea recta. Odia la matemática y ama los remolinos’.

El 5 de febrero de 1967 se suicidó en la Carpa de La Reina, luego de maldecir al alto cielo, y de dar gracias a la vida....

¿Quién es esta mujer que ha sabido cantar a lo humano y a lo divino? ¿Dónde nació su voz? ¿Dónde se estrelló su canto? ¿Cómo se llenó su piel y su sangre, sus huesos y su pelo de las voces de su pueblo? ¿Qué dolores se le hicieron insostenibles? ¿Cuántas músicas quedarán sin encontrarse y sin crearse? ¿Cómo se puede una hacer dueña de su propia vida y de su única muerte?