El femicida de Villa Devoto Walter Humberto Veró dejó una carta tras matar a su mujero. En el escrito expresó sus reproches hacia Romina María de los Ángeles Calvo, habló de conflictos económicos y familiares y se despidió de sus hijos. El análisis inicial de la Policía Científica reveló que la víctima sufrió unos cuarenta cortes, aunque la autopsia confirmará la cantidad de puñaladas. La relación con la numeróloga Pitty. La abogada y perfiladora criminal Constanza Lamarque en diálogo con el equipo de Nico Yacoy por Radio Nacional analizó el documento y los detalles que se conocen del caso.
"La carta funciona como un mapa de su construcción mental. Su narrativa es muy autorreferencial y de agravio. Él se pone en un lugar de víctima. Él dice que él fue el que trabajó, el que fue perjudicado y traicionado. Él se siente víctima de algo injusto. Pone a la mujer, en el lugar de la que cambió, la que generó deuda y la que fue influenciada por otros", analizó. La especialista además agregó que en la carta, el femicida no la puede ver a ver a ella como "un sujeto autónomo".
A su vez, Lamarque mencionó que Veró en el escrito describe en todo momento una cuestión "de contabilidad afectiva": "Permanentemente contabiliza, como si fuera un balance contable, lo que hizo por ella. Él dice que trabajó, puso dinero, dio, no vio un peso y menciona todo lo que hizo por la familia. En su mentalidad, no existe la posibilidad que ella lo deje".
"Como no puede aceptar que la otra persona tiene autonomía y no quiera estar más con él, aparece una tercer culpable que es Pity. Es la exculpación de él y la explicación de este agravio ", agregó.






