es juzgado por un crimen de 2018

Suspendieron otra vez la audiencia en el juicio a “Pity” Álvarez



En el inicio de la nueva jornada del debate, los abogados del ex líder de Viejas Locas e Intoxicados pidieron suspender el juicio por la salud del músico. Los jueces rechazaron el pedido y la defensa pidió su recusación y la del fiscal.

Los abogados de “Pity” Álvarez, que es juzgado por un crimen cometido en 2018 en Villa Lugano, pidieron la recusación del fiscal y de los tres jueces que llevan adelante el juicio.

Ante la presentación de la defensa, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 resolvió la suspensión de la audiencia y elevar la impugnación contra los jueces para ser revisada por la Cámara Federal de Casación Penal. También rechazó la recusación del fiscal.

Por su parte, el fiscal Sandro Abraldes consideró que “esta recusación es una nueva evidencia de la férrea decisión de la defensa técnica de Pity de que este juicio no se haga”.

Antes del inicio de las declaraciones testimoniales de la jornada, los abogados del ex líder de Viejas Locas habían pedido la suspensión inmediata del debate debido a su delicado estado de salud psicofísica del cantante.

Se basaron en lo ocurrido durante la última audiencia, cuando Álvarez debió ser atendido y trasladado al hospital Fernández por una descompensación.

Las palabras de “Pity” Álvarez

Al retirarse del tribunal, el cantante habló desde el auto. “Estoy bien, ¿no se me ve bien?“, dijo cuando los cronistas presentes le preguntaron sobre su estado de salud.

Además, fue claro al referirse al juicio que afronta: ”Yo me equivoqué, hice algo mal y bueno la Justicia decidirá“.

Por último, consultado sobre su confianza en la Justicia, respondió: “Confío en el universo”.

De qué se acusa a “Pity” Álvarez

Álvarez es juzgado por el homicidio de Cristian "Gringo" Maximiliano Díaz, crimen que ocurrió en la madrugada del 12 de julio del 2018 en Villa Lugano.

La acusación asegura que hubo una discusión entre ambos por las pertenencias de una mochila. La pelea escaló, y el cantante disparó cuatro disparos contra Díaz con un arma calibre .25 que llevaba en su campera.

Álvarez escapó y permaneció prófugo hasta el día siguiente, cuando se entregó en una comisaría porteña y confesó el crimen: "Yo disparé, sino me iba a matar él: cualquiera en mi barrio haría lo mismo", dijo.

Puede recibir una pena de entre 8 y 25 años de prisión.