Entrevista a Fernando Ezequiel Sosa

"Somos la única base antártica del mundo que cuenta con familias y con escuela"

La campaña de invierno en la Antártida Argentina ya está en marcha y representa uno de los desafíos logísticos y humanos más exigentes del país. Con temperaturas extremas, largos períodos de oscuridad y condiciones climáticas adversas, las dotaciones que permanecen en el continente blanco aseguran el funcionamiento de las bases argentinas durante los meses más duros del año.

Fernando Ezequiel Sosa, teniente coronel en la Base Esperanza, dialogó con el equipo de Korol en el aire y destacó una característica que distingue a este asentamiento de cualquier otro en el continente.

"Somos la única base antártica del mundo que cuenta con familias y con escuela", resaltó.

La Base Esperanza, ubicada en el extremo norte de la Península Antártica, constituye uno de los principales símbolos de la presencia argentina en la región. Allí residen militares, científicos, personal técnico, docentes y sus familias, quienes desarrollan sus actividades en un entorno marcado por condiciones climáticas extremas. La base cuenta con viviendas, escuela, capilla, hospital y distintas instalaciones que permiten sostener la vida cotidiana durante todo el año.

En ese marco, Sosa contó cómo es vivir el día a día en la Base Esperanza y dijo que todo tienen por dos, ya que en caso de que falle uno necesitan un reemplazo hasta que el problema se puede solucionar".

Uno de los aspectos más singulares es el funcionamiento de la Escuela Provincial N.º 38 Presidente Raúl Ricardo Alfonsín, donde reciben clases los hijos de las familias destinadas en la base. Esta experiencia educativa es única en la Antártida y forma parte de una política de presencia permanente que Argentina sostiene desde hace décadas.

La campaña de invierno implica garantizar el abastecimiento de alimentos, combustible, medicamentos y equipamiento antes de que las condiciones meteorológicas dificulten o impidan el acceso a la base. Durante varios meses, las dotaciones deben operar con recursos previamente planificados y afrontar temperaturas que pueden descender muy por debajo de los 20 grados bajo cero.

Además de las tareas logísticas, en Base Esperanza se desarrollan investigaciones científicas vinculadas a disciplinas como meteorología, glaciología, biología y estudios ambientales. Estos trabajos forman parte del aporte argentino al conocimiento del ecosistema antártico y al monitoreo de fenómenos asociados al cambio climático.

Por otro lado, el teniente coronel anticipó cómo se preparan para ver a la Selección en el Mundial 2026.