CAPÍTULO 335 JUANA PIMIENTA

Queremos tanto a Federico (Lado A)

Mi corazón oprimido / siente junto a la alborada
el dolor de sus amores / y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva / semilleros de nostalgias
y la tristeza sin ojos / de la médula del alma.
La gran tumba de la noche / su negro velo levanta
para ocultar con el día / la inmensa cumbre estrellada.

¡Qué haré yo sobre estos campos / cogiendo nidos y ramas
rodeado de la aurora / y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos / muertos a las luces claras
y no ha de sentir mi carne / el calor de tus miradas!
¿Por qué te perdí por siempre / en aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco / como una estrella apagada.

(Alba, García Lorca)

El amor fue uno de los grandes temas que trabajó el poeta. Aquí se lamenta por la ausencia de su amante, una pérdida que se siente incluso de manera física, pues describe un dolor inconmensurable que lo acompaña desde el comienzo del día, al alba, ese instante en que la luz y el silencio permiten ver el mundo distinto.

Una Juana llenita de quereres por Federico García Lorca…