Entrevista a Leo Malgor

"Lo mío es toda experiencia personal. Trato de acompañar para que cada corredor alcance su máxima expresión"

Conducido por Mariana Antoñanzas y Rodrigo Ruíz, la propuesta es conocer en primera persona las razones y motivaciones de quienes eligen el running como una disciplina deportiva, incluso de manera competitiva, recreativa y un estilo de vida.

En la Entrevista de Fondo, charlamos con el formador de atletas argentino Leonardo Malgor, Entrenador Nivel IV IAAF (World Athletics) en Medio Fondo, Fondo y Maratón, sobre su trayectoria y formación además del presente y futuro del atletismo.

Leo entrenó a 4 atletas clasificados con marcas a Juegos Olímpicos (Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016), a 2 medallistas en Juegos Panamericanos (Toronto 2015 y Lima 2019) y a distintos Campeones Sudamericanos en pruebas de Pista y Cross Country.

Como atleta logró 17 títulos de Campeón Nacional en pruebas de Pista y Cross Country y participó en 5 Campeonatos mundiales de Cross Country.

“Mi perfil es todo lo que tenga que ver con el movimiento, con el correr, con el querer hacer deporte, ponerse en forma y también con el alto rendimiento”, precisa Leo Malgor.

Repasó sus inicios en el atletismo así como las dificultades que tuvo que atravesar hasta dejar de practicarlo por una continuidad de lesiones.

“Me operaron el tendón rotuliano a los 25 años en el momento que había alcanzado mi máxima expresión dentro de una pista, había hecho el récord de la provincia de Buenos Aires de 3000 metros con obstáculos en los Juegos Panamericanos, marca que me habilitaba a los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, un sueño que había perseguido desde el día que entré en el atletismo en 1983”.

“En mi mejor momento me operaron y, a partir de ahí, nada volvió a ser como había sido. Luché por recuperarme pero no logré el nivel que había tenido en 1995”.

“Todo cambió rotundamente pero lo que no cambió fueron mis ganas y fueron otros los chicos que alcanzaron mis sueños”.

“Me encontré con 32 años sin poder desarrollarme en el alto rendimiento, sin trabajo. Fueron años muy duros, fue una transición que no se la deseo a nadie”, admite.

“Yo soñaba con ser olímpico, logré la marca pero no lo pude hacer”.

“A partir de 2005 me dediqué a esto de lleno y comencé a brindarle mi experiencia y mi energía diaria a otros que querían correr. Comencé ininterrumpidamente a dar clases y a tomar contacto con nombres muy conocidos como las hermanas Borelli, Belén Casetta, Marita Peralta, Micaela Levaggi, Mariano Mastromarino”, entre otros.

“Sigo sosteniendo la escuelita de atletismo, con chicos de 9 a 15 años; tengo atletas en edad de desarrollo, 15 a 22 años y tengo atletas de más de 20 años que han representado al país y a la vez corredores aficionados”.

“Mi tarea ha sido full time y sigue siendo full time los siete días de la semana”

“Una de las grandes medallas que me he colgado es que ninguno de los atletas que más lejos llegaron se ha tenido que operar”.

“Traté de acompañar para que cada uno alcanzase su máxima expresión como corredor, he llegado a tener cinco atletas que han alcanzado juegos olímpicos. Esos títulos me dieron un respaldo educativo, pero lo mío fue toda experiencia personal y sigue siéndolo”.

“El alto rendimiento deportivo no es salud ni física ni mental pero lo practicamos porque algunos quieren alcanzar el sueño de ser olímpicos”.

“Lo peor que le puede pasar a un deportista es lesionarse”.

“El correr no te va a solucionar ningún problema pero entrenar te va a dejar mejor para encarar el día a día”, reflexiona.