Entrevista a Fernando Sosa

Base Esperanza: cómo se vive el invierno y el Mundial en la Antártida

El jefe de la Base Conjunta Antártica Esperanza, teniente coronel Fernando Sosa, habló con Nico Yacoy y el Equipo Nacional sobre la vida cotidiana en la única base del mundo con familias residentes en la Antártida.

Durante la entrevista contó cómo se organizan las tareas diarias, la logística para abastecer a la base y los preparativos para seguir el Mundial de fútbol desde el continente blanco.

“Acá el feriado es medio relativo. Vivimos las 24 horas del día al ritmo del clima”, explicó.

Sosa detalló que cada campaña antártica requiere una planificación de varios meses para garantizar el abastecimiento durante todo un año.

“Todo lo que vamos a necesitar durante la campaña se planifica con mucha anticipación y siempre contemplamos un 30% más por cualquier imprevisto”, señaló.

Entre los insumos que llegan a la base figuran alimentos, combustible, repuestos, materiales de construcción y equipamiento para afrontar las extremas condiciones climáticas.

El jefe de la base también destacó que Base Esperanza funciona como un pequeño pueblo.

“Es la única base del mundo con familias. Este año tenemos ocho familias viviendo acá”, contó.

En ese sentido, explicó que existe un espacio común donde toda la dotación se reúne, especialmente los sábados por la noche.

“Hay una tradición antártica de cenar pizzas los sábados y ahí nos juntamos todos”, relató.

Además, aseguró que la alimentación está cuidadosamente planificada por profesionales de la salud y adaptada a las exigencias del clima.

“La alimentación está pensada en función del desgaste físico que demanda trabajar con estas temperaturas”, indicó.

Sosa destacó además que desde hace tres años la base cuenta con un sistema de hidroponía que permite producir verduras frescas durante todo el año.

“Hoy disfrutamos de lechuga, rúcula, albahaca y perejil, algo que realmente cambia mucho la vida cotidiana”, afirmó.

Durante la entrevista también recordó que las condiciones meteorológicas obligan a resolver cualquier inconveniente de inmediato.

“Si se rompe una cañería o hay un corte de luz, no importa la hora ni el frío: hay que salir y solucionarlo para que la base siga funcionando”, explicó.

Por último, contó que toda la comunidad ya se preparó para seguir el Mundial de fútbol desde la Antártida.

“Ya desde el año pasado habíamos previsto traer camisetas, banderas y todo lo necesario. Estamos muy optimistas esperando que Argentina vuelva a levantar la Copa”, concluyó.