Entrevista a Peter Schouten

La Justicia ordenó devolver el cuadro robado por los nazis a la heredera del legítimo dueño



El corresponsal neerlandés Peter Schouten dialogó con el equipo de Korol en el aire y  confirmó el cierre judicial del caso del cuadro robado por los nazis y hallado en Mar del Plata. La obra, el retrato de la condesa Colleoni pintado por Giuseppe Ghislandi en el siglo XVIII, regresará a sus dueños legítimos tras alcanzarse un acuerdo. Según explicó el periodista, se resolvió que los tenedores debían "devolver el cuadro a la heredera en Nueva York" para evitar ir a un juicio oral.

El convenio judicial alcanzado en Mar del Plata no solo estipuló la restitución del bien artístico despojado durante la guerra, sino también una reparación económica comunitaria. Schouten precisó que las partes acordaron que se "tiene que pagar una suma de 4.8 millones de pesos a un hospital local en Mar del Plata para compensación". De esta manera, las autoridades dieron por concluida la causa iniciada tras el hallazgo.

La postura transmitida por los herederos de las víctimas del expolio nazi estuvo enfocada plenamente en la recuperación del patrimonio familiar. El corresponsal citó la declaración emitida por la defensa de los damnificados, donde remarcaron que "no buscamos venganza, no queremos pelear con nadie". Para la familia, lo fundamental era recuperar una de las aproximadamente 100 obras de alta gama que perdieron durante la Segunda Guerra Mundial.

La restitución lograda en la costa argentina se suma a un esfuerzo internacional que ha permitido recuperar cerca de 500 obras en todo el mundo. Schouten remarcó la trascendencia histórica de este tipo de reclamos para las familias afectadas. No obstante, advirtió que la labor de búsqueda de patrimonio robado continúa vigente a nivel global porque "faltan como 600 cuadros" por ser localizados.

La investigación periodística previa acumulaba más de una década de trabajo en los Países Bajos antes de derivar en la Argentina. El corresponsal intentó entrevistar a las hijas del exoficial nazi radicado en la ciudad balnearia, pero al no recibir respuesta en la vivienda decidió buscar el anuncio inmobiliario de venta. Al explorar la publicación en internet, el periodista descubrió que "había un cuadro acá arriba del sillón verde".

El hallazgo de la pintura se produjo gracias a una combinación entre la casualidad de la fotografía publicada y la tenacidad del medio de comunicación. Schouten remarcó que el resultado final no respondió únicamente a la suerte del cartel inmobiliario. El profesional enfatizó que también "fue elección de nosotros para ir a la casa para tocar timbre, para investigar más".

Con siete años de residencia continua en el país, el corresponsal valoró el cierre positivo de una investigación fascinante. Schouten expresó su satisfacción con el desenlace del proceso, señalando que "al final todo el mundo está contento con cómo se concluyó". Así, la emblemática pintura robada inicia el camino de retorno a sus herederos.