Hace más de 37 años, el cuerpo de Jimena Hernández fue hallado en el fondo de la pileta del natatorio del colegio de la Santa Unión de los Sagrados Corazones, en el barrio porteño de Caballito, un barrio de clase media alta de CABA.
Aquel 12 de julio de 1988 hubo ahí una competencia intercolegial. La versión oficial de la institución –y también de la Justicia en un principio– fue que la niña que tenía 11 años y era alumna del establecimiento, se había ahogado durante el torneo.

Para Rae, con investigación y relato de Néstor Pichi Borro, esta semana el episodio de Justicia Pendiente trae en el tiempo que gracias al coraje en la búsqueda de justicia de los padres de Jimenena se supo la verdad: la miña había sido abusada, asesinada y arrojada ya sin vida a la piscina.
Operación Técnica: Guillermo Vega






