INTERNA DEL MPN NEUQUÉN

José "Pino" Russo: "Algunos hemos decidido decir que no somos lo mismo"

El referente del Movimiento de Acción Política (MAPO), José Pino Ruso, se refirió al comunicado emitido ayer en el que, bajo el título "El mecanismo que aplastó la mística del MPN", critica fuertemente a la actual conducción del partido oficial.

En diálogo con Tiempo Paranormal, Russo aseguró que "uno viene callándose la boca hace un tiempo largo, algunas cuestiones se vienen acumulando pero la paciencia tiene un límite. Después de haber militado durante tanto tiempo en el partido la gente no identifica quienes son los sinvergüenzas y quienes son los honestos, y confunde y -con absoluto derecho- nos pone a todos en la misma bolsa, porque nadie sale a diferenciarse".Ver las imágenes de origen

Comunicado completo del MAPO:

Exponemos ante la comunidad, para su reflexión, que estamos en presencia de un sistema político gubernamental sin control partidario.

Asumimos, que el gobierno neuquino representa al MPN, fue elegido por el voto popular para su conducción, y hoy está siendo comprometido por escandalosas acusaciones de corrupción que juegan con la necesidad de la gente, cuando el compromiso es velar por el bienestar del pueblo de Neuquén.

 

De público conocimiento son las estafas en el ISSN, en el BPN, en EDUCACIÓN, el escándalo de las macetas y ahora los Planes Sociales. Pareciera que estos desmanejos fueran una acción constante en las actividades político-gubernamentales.

El silencio de las autoridades políticas del MPN y la escueta información, de los ámbitos judicial y gubernamental, preocupan notablemente a toda la sociedad, acentuando las sospechas.

La utilización de la pobreza, la necesidad y la dependencia de los sectores vulnerables, como práctica política de algunos dirigentes inmorales, merecen nuestro más profundo repudio y la exigencia de un pronto esclarecimiento.

Estos delincuentes no nos representan, no son MPN, sino abusadores oportunistas que controlan y compran voluntades que se activan en tiempos políticos concretos. Los excesos y deformaciones del poder deben ser expuestos, condenados y erradicados de cualquier práctica.

El mecanismo que se adueñó del MPN, inició como una exitosa estrategia electoral que arroja hoy magros guarismos en las urnas, sosteniéndose con un alto costo político y económico. El costo político llevó a que nuestros representantes renunciaran a los principios doctrinarios por alianzas con sectores que no nos representan. El costo económico se expresa desde la compra de voluntades internas y de sectores partidarios y gremiales. La estrategia hoy es un mecanismo para la perpetuidad del poder de un sector del MPN, en nuestro partido y en la provincia. Se han naturalizado y expuesto las peores prácticas de manipulación política, frente a las cuales no podemos ni queremos ser indiferentes.

El restringido círculo de conducción partidaria y poder gubernamental dialoga y acuerda con partidos opositores; y decide no hacerlo con sectores internos como el Mapo, entre otros.

El MPN como partido político es garante de nuestros representantes en el gobierno, y son ellos quienes debieran defender y orientar su accionar, para asegurar que nuestros principios doctrinarios se expresen en las políticas públicas. Si así no ocurriera, el partido tiene la obligación de encausar o señalar estos desvíos ideológicos. Y si constituyen hechos de gravedad debe denunciarlos. Por eso llamamos nuevamente a la reflexión, para contribuir con la prevención de estos abusos de poder, falta de ética, exhortando a la justicia a encontrar no solo a los culpables directos, sino a los responsables intelectuales y cómplices de estos ilícitos.

Ya en el 2017, una comisión de la convención partidaria presentó una propuesta de reforma de la Carta Orgánica del MPN, para que el gobernador electo no ocupe su presidencia, tampoco el vice gobernador o miembros del gabinete provincial. Esta y otras modificaciones nunca fueron tomadas en consideración. Primó una estrategia para la perpetuación del poder “de unos pocos” impidiendo que exista una clara división entre el gobierno y el partido.

La democratización interna del partido es un imperativo para evitar su definitiva fractura y desaparición. No puede ser que quienes logramos el sistema D´Hont en la legislatura provincial, para garantizar una participación proporcional, no tengamos la capacidad de aplicarlo en el partido, el que debiera ser abierto y plural. Así, su conducción representaría todas las voces, y no solo a los intereses de un sector. Las últimas modificaciones a la carta orgánica impiden las libres candidaturas, quedando supeditadas a las decisiones de la Convención o a su conducción, que a partir del 09/09 representará a un solo sector partidario.

Hoy asistimos a una partido empequeñecido y ensimismado en sus propios intereses. Prueba de ello, son las últimas elecciones internas realizadas donde la legitimidad, el liderazgo y la transparencia se han puesto en tela de juicio por la escasa concurrencia y participación militante. Aquí no estuvo el MPN.

Las banderas y valores fundacionales que el MAPO preserva desde su conformación, hace más de 35 años, calaron al entonces partido tradicional, logrando la inclusión de voces de cambio sobre las cuestiones políticas y sociales que impactan en la comunidad neuquina. Hoy los cambios necesarios son más profundos, queremos afuera de nuestro Movimiento al delincuente, al traficante político, al inmoral. Nada en común tenemos con esa raza de ladrones e impresentables, que pululan por los pasillos oficiales. Necesitados recuperar la dignidad y la solidaridad.

Deberíamos poder unificar una sola voz contra estos actos y unir esfuerzos para sancionarlos y evitar que vuelvan a repetirse.

Amenazar con dar de baja un plan social, por una participación en actos, redes sociales o adhesión a una fracción interna, no es el espíritu del MPN.
Dar de baja un contrato de trabajo o quitar funciones a un empleado público por no llenar planillas de intención de voto, no es espíritu del MPN.
No adjudicar una beca a un joven, por no poner ME GUSTA en una publicación oficial, no es el espíritu del MPN.
No ser beneficiario de un terreno o adjudicatario de una vivienda provincial, por no ser funcional al sector gobernante, no es el espíritu del MPN.
Perseguir o censurar compañeros que adhieren a otra línea partidaria, no es el espíritu del MPN.
La coerción no es el espíritu del MPN.
El MAPO es una línea de pensamiento para la preservación y fortalecimiento de los principios y doctrina partidaria, los que constituyen la columna vertebral de nuestro movimiento, sobre la cual deben regirse los destinos políticos del MPN. Por eso, ponemos en consideración los documentos que ya hemos dado al conocimiento público y el que aquí presentamos. Porque la voz y participación en los espacios internos partidarios está vedada, por no decir censurada. Prueba de ello, es la falta de respuesta, comunicación o reunión ante tantos pedidos efectuados, desde el 2017 a la fecha.

Decía Felipe Sapag: “El disenso es una de las bases de la democracia. Un pensamiento diferente siempre es muy valioso y necesario. Respetando al otro, que piensa distinto, me respeto a mí mismo”.