ENTREVISTA A MARA GÓMEZ ENTRE RÍOS

Entre lo popular y la discriminación “el fútbol fue mi lugar de contención”

Mara Gómez, la futbolista de Villa San Carlos, recibió en noviembre de 2020 la habilitación de la AFA y se convirtió en la primera jugadora trans en participar en la Primera División del fútbol femenino de la Argentina. Además, estudia enfermería y está a un cuatrimestre de recibirse, también trabaja de forma independiente como manicura. “Hay que desbinarizar los reglamentos y dejar de considerar que hay deportes para mujeres y deportes para varones”.

“Lo dije y lo voy a seguir sosteniendo, para mi el fútbol fue una terapia en su momento, una necesidad que yo tenía en la adolescencia y que desconocía”, expresó Mara Gómez, la primera futbolista transgénero de Argentina en jugar en la primera División. Hoy con 23 años, recuerda que en aquel momento estaba atravesando un proceso de cambio, construyendo su autopercepción y padeciendo toda clase de discriminación y exclusión que recibía en su adolescencia. “Me aferré al fútbol como una herramienta para poder superar el día a día que vivía en lo cotidiano”, contó, pero sin embargo uno de los deportes más populares del territorio es también machistas y no dejaba de mostrarle que tal vez ese espacio no le correspondía. “El fútbol no quitaba que no recibiera discriminaciones, pero me ayudaba en lo emocional, era mi ámbito de contención”, dijo.

Consultada sobre si la discriminación continúa fuera del ámbito del fútbol, Mara aseguró que sí porque “lamentablemente vivimos en una sociedad binaria, que tiene cultura y costumbres patriarcales y son esas ideologías subjetivas, de gran parte de la sociedad, las que hacen que la discriminación siga existiendo hacia las personas que pertenecemos al colectivo LGTBIQ+”. En este sentido, la futbolista contó que que pudo tener el “apoyo y cobijo” por parte de su familia, pero aseguró que la mayoría de las personas que pertenecen al colectivo, no cuentan con la contención familiar.

En otro sentido, Mara también habló sobre los estudios médicos que tuvo que cumplir para poder ser aceptada como deportista trans dentro de los deportes profesionales. Son “situaciones discriminatorias”, dijo y explicó que uno de sus objetivos es modificar ese “acuerdo” para que cualquier persona que se autoperciba diferente al género que figura en su DNI no deba pasar por esos estudios médicos que implican cumplir con ciertos parámetros tras someterse a un “tratamiento hormonal”.

Por último, remarcó que para poder hablar de inclusión dentro de los deportes hay que “desbinarizar los reglamentos”, en primer lugar y “dejar de considerar que hay deportes para mujeres y deportes para varones”. Además, en esta línea, recordó que el “deporte es un derecho básico que tiene toda persona a poder participar”, cerró.