Entrevista a Viviana Parra

El testimonio de una argentina que ayudó en el rescate del 11-S: "Todo fue muy shockeante"



Viviana Parra, bailarina de tango argentina que residía en Nueva York al momento de los atentados del 11 de septiembre, dialogó con Nico Yacoy en su programa Primer Round por Radio Nacional y recordó su labor voluntaria de asistencia en la Zona Cero a 25 años de lo sucedido. La artista enfatizó la magnitud del desastre y afirmó que "todo cambió para siempre, no se puede reconstruir ni lo emocional ni lo físico, es irrecuperable".

Ante el colapso inicial, la entrevistada y una acompañante organizaron donaciones en un estacionamiento cercano para llevar alimento y agua a los equipos de emergencia en las áreas restringidas. "Los médicos se dieron cuenta que nosotras podíamos ser quienes hidratemos a esa gente", relató Parra sobre la tarea de asistencia a efectivos policiales y de bomberos.

Además, explicó que debían monitorear el estado de los rescatistas debido a que "hay muchos que están en shock y no pueden recordar cuántas horas hace que están" en el lugar.

La bailarina evocó el instante en que logró abordar una embarcación apelando a sus conocimientos de primeros auxilios para ingresar a la isla evacuada. Al referirse al traslado de personas que huían del epicentro, describió que verlas desembarcar "era como el regreso de los muertos vivos", destacando a ejecutivos cubiertos de ceniza y con rostros lavados con agua mineral.

Respecto al escenario físico en el lugar de los hechos, hizo hincapié en las extremas temperaturas generadas por los escombros y en la incertidumbre vivida ante posibles derrumbes secundarios. La entrevistada aseveró que "nada tenía que ver con la coherencia de estar en Manhattan", definiendo la jornada como la irrupción repentina de "una película de terror".

En cuanto al impacto humano, Parra remarcó la angustia de los familiares que aguardaban novedades sobre personas desaparecidas y la devastación de los equipos de auxilio. "Los bomberos también estaban destrozados porque ellos perdieron más de 300 compañeros", señaló al detallar el clima de dolor que presenció durante las tareas de apoyo.