En la Catedral Metropolitana de Buenos Aires

El presidente Milei participó del Tedeum por el Día de la Independencia en la Catedral de Buenos Aires

En su mensaje, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, llamó al diálogo y a la unidad de la dirigencia política y citó una reflexión de Lionel Messi a modo de ejemplo a seguir, en momentos en que la pasión argentina por su Selección está a flor de piel.

"Sigamos con la camiseta puesta y con pasión, hagamos realidad el mensaje que Leonel Messi publicó alguna vez en sus redes sociales: 'Demostramos una vez más que los argentinos cuando luchamos juntos y unidos somos capaces de conseguir lo que nos propongamos. El mérito es de este grupo, que está por encima de las individualidades, es la fuerza de todos peleando por un mismo sueño que también es el de todos los argentinos…lo logramos!'", expresó el religioso.

El presidente Milei arribó a la Catedral Metropolitana a pie, desde la Casa Rosada, escoltado por el Regimiento de Granaderos de Caballo, y acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por todo su gabinete.

Antes del inicio de la ceremonia, el mandatario se detuvo en el mausoleo donde descansan los restos del padre de la patria, José de San Martín, donde rindió homenaje al general.

En su homilía, el arzobispo pidió por dejar de lado los individualismos, los internismos y las mezquindades políticas y expresó que "las heridas" de la sociedad necesitan "templanza y diálogo".

Agregó que "escuchar es la actitud básica del que quiere pensar con amplitud y apertura”, así como “respetar a los demás y compadecerse de sus angustias”. 

Pidió también que “este 9 de Julio nos comprometamos a caminar unidos hacia un desarrollo integral que tanto anhela nuestro pueblo y a construir puentes donde algunos quieren levantar muros”. 

Antes de citar al ídolo del fútbol Lionel Messi, García Cuerva llamó a asumir “gestos concretos de cercanía y de acogida con los heridos de la vida, escuchando su clamor” y exclamó que “Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable, todos somos importantes”.

"Estos días, movilizados por los colores de la selección nacional, se nos enciende el alma, nos unimos en un abrazo con todos, construimos un sueño colectivo y valoramos que el trabajo sea en equipo. Hay que seguir con la camiseta puesta”, sostuvo en el final de su mensaje.

Luego de los saludos protocolares, el Presidente recorrió nuevamente a pie los metros que separan a la Catedral de la Casa Rosada y se detuvo a cantar estrofas la marcha de San Lorenzo con uno de los granaderos apostados sobre la avenida Rivadavia.