14 de septiembre

Día Nacional del Hipertenso: a qué síntomas hay que prestarle atención



Los 14 de septiembre se conmemora en la Argentina el Día Nacional del Hipertenso.  La fecha se eligió para hacer referencia a los valores de 14/9 (140/90 mmHg), cifra límite a partir de la cual se considera que una persona presenta hipertensión arterial. 

Según indicó la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial, se trata unos de los principales factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, afectando al cerebro, corazón, vasos sanguíneos y el riñón. 

De acuerdo a la Fundación Favaloro, la hipertensión arterial es responsable de millones de muertes evitables cada año en el mundo. En Argentina, entre el 35% y el 40% de la población adulta tiene presión arterial elevada, lo que equivale a aproximadamente 15 millones de personas.

Qué síntomas hay que tener en cuenta  

-Dolor de cabeza muy intenso, no habitual y repentino.

-Dificultad para hablar, confusión, levantar un brazo o mover los músculos de la cara.

-Mareos o vértigo (sensación de giros y movimiento).

-Visión borrosa repentina.

-Dolor en el pecho o sensación de falta de aire.

Aproximadamente el 90% de las causas de hipertensión arterial es primaria, es decir genética, y el 10% secundaria de otros problemas de salud. Diferentes factores de riesgo cardiovasculares predisponen a su desarrollo, como sobrepeso, obesidad, sedentarismo, malos hábitos nutricionales, diabetes y problemas renales.

La correcta toma de presión arterial y el diagnóstico temprano son esenciales para el tratamiento que combina cambios necesarios en el estilo de vida y terapeútica farmacológica.

Es muy importante prestar atención también a poblaciones específicas como niños, embarazadas, adultos mayores quienes requieren monitoreo y manejo especializado para la prevención de futuras complicaciones.

Si una persona registra una presión de 180/120 mmHg o más y presenta los síntomas mencionados debe buscar atención médica inmediata.

¿Cómo prevenir la hipertensión?

Además de controlar regularmente la presión arterial, existen medidas que ayudan a reducir el riesgo: llevar una alimentación saludable y con menos sal, realizar actividad física, mantener un peso adecuado, no fumar y evitar el consumo excesivo de alcohol.

La hipertensión puede tratarse y controlarse. Detectarla a tiempo permite reducir el riesgo de complicaciones y proteger la salud del corazón, el cerebro y los riñones.