COLUMNA DE OPINIÓN

Como lo quería Sarmiento: se educará al soberano

La Cámara de Senadores analiza los cambios introducidos por diputados al proyecto de Seguridad Vial. Si los acepta (se presume que será así), quizás en el curso de la semana lo convierta en ley.

 

Hemos utilizado éste espacio para hablar de los aspectos medulares de la iniciativa, tal la incorporación de la materia Educación Vial en las escuelas primarias y secundarias.

Hace 25 años que parte de la sociedad (Y parte de nosotros, los periodistas) viene reclamando por esto y, además, demandando contra el carácter licencioso usado para el otorgamiento de las licencias (valga el juego de palabras). La verdad, cuesta entender porqué los distintos poderes ejecutivos y legislativos fueron tan indiferentes a ésta otra inseguridad que arrebató tantas vidas.

 

Es que ya en los noventa se advertía un fenómeno creciente que hoy no decae: éste año, los accidentes denunciados en toda la provincia han aumentado más del 20% respecto de 2016.

 

La nueva ley (que, también, endurece penas a inconductas y reincidencias, incluye a municipios en prevención y control e incorpora la oralidad en los procesos judiciales) es alentadora como también lo son las exigencias Teórico - prácticas para el otorgamiento del carné.

 

En todos estos años hubo campañas de concientización locales, provinciales y nacionales; públicas y privadas. Se las valora y es imprescindible su continuidad. Pero, está claro, faltó contexto educativo y legal adecuado.

 

Las cifras de siniestralidad no bajarán de la noche a la mañana ni mucho menos. Pero, aunque los resultados sean a futuro, percibimos que ya comenzamos a marchar en la dirección correcta. Ya pusimos primera reducida pero primera al fin.

Por Roberto A. Bravo