El inicio del ciclo lectivo representa un momento clave para niñas, niños y familias, ya que implica retomar horarios, responsabilidades y vínculos escolares tras el receso. Especialistas señalan que la adaptación a la rutina puede generar ansiedad, expectativas y cambios emocionales que requieren acompañamiento y contención por parte de los adultos.
Lucía Bortagaray, psicóloga infantil, dialogó con el equipo de Primer round y destacó la importancia de anticipar el regreso a clases con organización y escucha activa, poniendo el foco en la necesidad de validar las emociones que surgen en los chicos frente a los cambios.
"Hay muchas expectativas por el primer día de clases, pero también suelen aparecer otras emociones como miedo o susto, y entonces hay que acompañar a los chicos, que ellos pueda organizar lo que van a llevar, que puedan elegir los útiles en la medida que se pueda, organizar lo que van a hacer en el cole y establecer rutinas en casa", expresó.
El regreso al colegio supone modificar hábitos de sueño, alimentación y tiempos de ocio. Por eso, se recomienda restablecer progresivamente los horarios unos días antes del comienzo de clases, preparar útiles y uniformes con anticipación y conversar sobre lo que esperan del nuevo año escolar. En el caso de quienes inician una etapa nueva, como el jardín o la secundaria, el acompañamiento resulta aún más relevante.
La comunicación abierta permite detectar temores o preocupaciones, ya sea por el rendimiento académico, la socialización o la adaptación a docentes y compañeros. El rol de la familia es clave para transmitir seguridad y confianza, evitando presiones excesivas y promoviendo una actitud positiva frente al aprendizaje.

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