Martes 6 de Mayo
Si uno abre un equipo de radio va a encontrar bobinas de cable, circuitos integrados y varios transistores. Pero la idea de esta nota, y las que se vienen, no es analizar técnicamente cómo funciona una radio sino dar a conocer los componentes humanos que transforman a un aparato en compañero.
Por Martín Gimenez
Unos dicen que el protagonista de esta entrevista es un hombre que “arregla cualquier problema técnico”. Otros aseguran, simplemente, “es un buen tipo”. Todos lo conocen como “Pepe” Luis.
José Luis González ¿Por qué la radio?
Mi adolescencia estuvo siempre cerca de cables y equipos de música. Por esos años un amigo me incentivó para que vaya a una escuela industrial. Me recibí de Técnico en telecomunicaciones. A mi lo que más me gustaba era la radio y tuve la gran oportunidad de poder ingresar a Radio Nacional a través de un amigo de la secundaria. Hace 20 años que trabajo en esto, que es lo que más me gusta.
¿Cómo es tu día de trabajo?
Es distinto el trabajo todos los días. Básicamente nos encargamos de solucionar los problemas técnicos que aparecen cotidianamente. Llegan equipos de todas las emisoras del país para que nosotros nos encarguemos del mantenimiento. Este es un trabajo que me gusta, me hace sentir bien, es mi sustento. Antes de poder trabajar en radio tuve que ganarme la vida en un banco del cual me terminaron echando.
¿Qué significa para vos la radio?
Con los años mi pasión sigue vigente. Imaginate que cuando yo empecé a trabajar de técnico no existían las radios digitales o los reproductores de MP3. Nuestro trabajo tiene que ir evolucionando junto con los cambios tecnológicos para evitar quedarnos fuera de carrera. Se nos presentan nuevos problemas y tenemos que investigar cómo solucionarlos.
¿Y trabajar en la Radio Pública?
Nacional es una radio muy grande. Por eso hay que evitar estar alejados entre nosotros. Me preocupo por el diálogo.
Imagino que en 20 años hay muchos recuerdos.
Transmitimos en onda corta desde el rompehielos Almirante Irízar en plena navegación. Salimos de Ushuaia, navegamos toda la noche y llegamos a la zona de exclusión, en el océano Atlántico. Fue un homenaje al hundimiento del crucero General Belgrano. Fue muy emocionante. Otra transmisión histórica fue cuando viajamos a Francia para transmitir el mundial. Todo se hizo a pulmón. Fue una aventura el armado de la transmisión. Inolvidable. Yo con los equipos, los cables y al lado mío Jean Paul Belmondo.
Suena su celular (No es Belmondo). Nos despedimos, mientras se pierde por los pasillos de la radio en busca de un equipo para arreglar.
Martín Giménez
© 2008 LRA 1 Radio Nacional Buenos Aires | Maipú 555 | +54 (011) 4325-9100 | portal@radionacional.gov.ar