LA ECONOMÍA SOCIAL Y POPULAR   Jujuy

Motores de crecimiento e inclusión

Daniel Menéndez es el Subsecretario de Promoción de la Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y conversó con Nacional La Quiaca acerca del escenario social del país: “hay un escenario al que nos acoge el presidente cuando plantea que hoy en adelante, y la decisión del presidente de llenarla con los movimientos populares de políticas públicas que pongan el eje en el trabajo y que permita reconstruir desde el estado como actividad irremplazable a la hora de poder motorizar.

 

Lo que la iniciativa privada o del mercado no va estar en condiciones y demostró en todo este tiempo un enorme déficit a la hora de poder construir sociedades más justas; en ese marco parece central la convocatoria del presidente en la etapa que se abre, la discusión sobre las propuestas de la Argentina en la pos pandemia.

Lo acertado que fue la presencia del estado en la etapa de emergencia de aislamiento social obligatorio en término de las vidas que se han salvado; y también el esfuerzo que tanto con el IFE con el ATP con la asistencia alimentaria multiplicado por cuatro; posibilitó transitar estos meses con un enorme esfuerzo de nuestra sociedad. Con un liderazgo muy claro del presidente generando una enorme empatía con el pueblo que se sintió acompañado, cuidado y que hoy por adelante tenemos la necesidad de poder pensar y construir respuesta de mediano plazo que nos pueda transitar lo que va dejar esta crisis mundial.

La pandemia en término de función de empleo y que desde el trabajo y el ingreso que el estado tiene que sostener de millones de compatriotas poder rápidamente o lo más rápido posible; reconstruir un tejido productivo y social que nos ponga o través de cara a lo que venimos como proyecto político, que es sanar cuatro años de enorme daño que ha generado la política de Macri.

Se perdió el velo a una desigualdad que existe, que género el mercado en un protagonismo desproporcionado del estado. Tiene que volver a tomar las riendas del proceso productivo y construirlo, ordenar, planificarlo para que a todos nos llegue la posibilidad de construir una vida digna dentro de nuestro país, incluso un debate mundial.

Se presentó muy claro con la instrumentación del IFE cuando había proyecciones de 3 o 4 millones de compatriotas que se iban a inscribir y se inscribieron más de once millones, se terminó asistiendo a casi nueve.

¿Te das cuenta de la informalidad y el problema del trabajo, incluso de la falta de mirada seria y profunda del conjunto de la clase política de la realidad social del país?

Me parece que eso deja expuesto una desigualdad que es necesario para poder llevar adelante respuestas que estén a la altura de las dificultades que nos plantea esta realidad.

ECONOMIA SOCIAL

La economía social tiene que ver con una porción enorme de la sociedad que queda excluida al mercado de trabajo, y que lejos de conformarse con la asistencia del estado, lo que procura es crearse su trabajo. Es llevar adelante estrategias de supervivencia para resolver en el ingreso con el esfuerzo y con la dignidad del trabajo.

A la economía social la componen vendedores ambulantes, muchísimos emprendedores populares vinculados a la industria textil, cuentapropistas, trabajadores de la construcción que tiene como horizonte trabajos muy sacrificados, de mucho tiempo, con poca productividad y a lo que el estado tiene que sostener para pensar nuevos derechos y para resolver en muchos casos las posibilidades de mejora y combate a la pobreza.

Sin duda un desafío allí y que nuestro pueblo marcó el camino, quizá cuando la clase política pensaba que hay que resolver la situación de pobreza con asistencia y subsidio. A lo mejor nuestra sociedad plantea la salida desde el trabajo, desde el sacrificio parece que hay que leer eso con mucha profundidad porque es una señal de dignidad que nos marcan aquellos que quedaban excluidos del mercado de trabajo, y que el estado tiene que pensar allí; nuevos derechos, mejorar la comercialización, la escala productiva, los ingresos de los trabajadores más humildes y desde ahí poder nivelar para arriba todo lo que hoy encontramos como dificultades y como escollos. Hacer construir un país más justo.

ECONOMÍA POPULAR

Hay un registro trazado en la economía popular, la cuenta sueldo tiene que ver con reconocer, ya no un subsidio si no un ingreso vinculado con el trabajo. Son herramientas que hacen a una nueva institucionalidad de sectores populares que permitan mejorar los ingresos, mejorar en derechos y construir el combate contra la pobreza desde la prepotencia del trabajo y no desde dádivas o derechos a ingresos que muchas veces no terminan de resolver el problema de fondo, que hace a que el protagonismo del trabajador sea quien empuje los procesos hacia las mejoras sociales que necesitamos”.