Guardias Blancas
Dicen defender los intereses de los costureros inmigrantes en la ciudad de Buenos Aires, pero están denunciados por protagonizar actos de violencia, impedir las inspecciones y desarticular toda organización entre los trabajadores. La desidia del gobierno de Mauricio Macri. Así opera la patota que protege a los talleristas textiles en la capital porteña.