CORONAVIRUS EN ARGENTINA JUEGO DE DAMAS

Facundo Ahumada, el “superdonante” de plasma para pacientes con Covid-19

El 10 de marzo, Facundo Ahumada comenzó a sentir los primeros síntomas de coronavirus. Había regresado de Europa y tenía fiebre y dolor de cabeza, pero en ese momento todavía había muy pocos casos en la Argentina, y al no registrar los síntomas que a esa fecha eran los estipulados por el Ministerio de Salud, el SAME no lo fue a buscar a la casa.

Facundo Ahumada tiene 27 años y nació en Catamarca. Actualmente, es estudiante de la carrera Administración de Empresas en la Universidad del Salvador (USAL) y trabaja como empleado de informática de la Fuerza Aérea Argentina. Además, es fotógrafo freelance. (Foto / Gentileza de Fundación Infant).

Facundo Ahumada tiene 27 años, nació en Catamarca y actualmente es estudiante de la carrera Administración de Empresas en la Universidad del Salvador (USAL).

Una semana después, Facundo se fue al Hospital Militar y allí le confirmaron el diagnóstico positivo de Covid-19. Permaneció internado durante dos semanas y, tras el alta, uno de los médicos le comentó que ya estaba el proyecto de la donación de plasma. Con una donación de sangre, iban a medir el nivel de anticuerpos que había generado.

Los resultados fueron sorprendentes. El equipo de hemoterapia había encontrado cuatro veces más de anticuerpos que en otros pacientes que ya habían donado plasma.

“Me explicaron que es algo sumamente fortuito, una cuestión de suerte y genética, y la única explicación de por qué hice un poco más de anticuerpos es porque atravesé la enfermedad con síntomas”, contó, en diálogo con Radio Nacional.

“Nadie sabe por qué tengo este nivel, y hay que aprovecharlo”, dijo, entre risas.

Con cada donación de plasma, pueden beneficiarse hasta cuatro personas. Hasta ahora, Facundo lleva donado tres litros de plasma y está ayudando a tratar a 12 personas. Además, de esos tres litros, medio litro está siendo estudiado por investigadores de la Universidad de Córdoba para, en un futuro, desarrollar un posible tratamiento. Es importante aclarar que esto no se trata de una vacuna.

“Es muy emocionante, muy feliz, y con un poco de suerte de tener esta condición que me ayudo a recuperarme y que ojalá que ahora pueda ayudar a quienes están cursando esta enfermedad”, cierra Facundo, quien insta a todos los pacientes recuperados a informarse para determinar si pueden ser donantes de plasma.