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Boudou: “Salí con un sabor amargo porque todavía quedan presos políticos”

Luego de que el Tribunal Oral Federal (TOF) 4 de la Ciudad de Buenos Aires, que dictó la condena por el caso Ciccone, le otorgara la prisión domiciliaria, en medio de la pandemia del coronavirus, el ex vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, dialogó con la Radio Pública y aseguró que salió con un sabor “muy amargo” porque todavía quedan “presos políticos”.

“Salí con un sabor muy amargo porque quedan compañeros y compañeras que son presos políticos, producto del lawfare y de la influencia que tuvo Macri sobre el sistema judicial, y que no han podido resolver su situación”, expresó el ex funcionario.

En tanto, Boudou no se mostró conforme con el beneficio que le otorgó la Justicia, dijo que quiere pelear por su inocencia y se refirió a los juicios que, considera, se enmarcan en el lawfare. “En mi juicio, como en todos los juicios que forman parte del lawfare, hubo testigos comprados, testigos arrepentidos, peritajes truchos, jueces que no permiten que se hagan las pericias. Es decir que son juicios totalmente irregulares”, indicó.

En este sentido, habló sobre la “saña” del gobierno anterior en su contra y comparó su situación penal con la de otros detenidos.

“El mismo día que salio la condena en primera instancia, decretaron la inmediata detención y, a los pocos días, el juez Bertuzzi, prsidente del tribunal, fue ascendido a la Cámara Federal por Macri, lugar que hoy todavía ocupa en contra de la opinión de sus pares”, relató.

Y continuó: “A Ricardo Jaime le acaban de firmar por quinto año consecutivo la prisión preventiva, cuando la ley dice que puede haber prisión preventiva por dos años o uno más, igual que otras personas, como Lázaro Báez, que está en la misma situación. Entonces, te das cuenta que la Justicia, o gran parte de la Justicia, no hace justicia, sino política”.

Por otra parte, el ex ministro de Economía analizó los primeros cuatro meses de Gobierno de Alberto Fernández y se refirió a su actuación frente al avance del Covid-19 en la Argentina.

“Se abrió una etapa de una Argentina que estaba clausurada. Macri había clausurado la posibilidad de que tengamos un país donde hubiera lugar para los 40 millones de habitantes, entonces, a partir de que empieza este Gobierno, se abre una gran expectativa, que lamentablemente se ha tenido que hacer cargo de un problema, como está sucediendo en todo el mundo, y en ese sentido me parece que Alberto Fernández está muy por encima de lo que se hace en la media de los países, tanto de la operatividad como de la actitud política de ponerse al frente de la situación”, consideró.

Asimismo, opinó sobre la actitud que tomaron algunos empresarios que amenazaron con echar empleados y apuntó, particularmente, contra Techint, luego de que su CEO, Paolo Rocca, amagara con despedir a 1.500 empleados.

“Lo que hizo Techint, para ponerle nombre y apellido, no es una cuestión de su economía sino que le está marcando la agenda política al Gobierno. Lo que han hecho es una bestialidad y, en una situación como esta, es violentar la democracia”, aseveró.

“Esto se resuelve con actitud política y tomando las decisiones que hay que tomar. Es jugar muy feo en momentos donde se nota más. Esto me parece muy grave, pero no me sorprende, y creo que el Gobierno va a ir tomando las decisiones adecuadas”, precisó.