Por Daniel Corujo tenis - roma

Batacazo enorme del “Peque”

Diego Schwartzman se quedó parado al lado de la red. Con los brazos en alto. Ante un Foro Itálico vacío. En silencio. Apenas con un par de gritos. El argentino derrotó en los cuartos de final del M1000 de Roma al número dos del mundo, el español Rafael Nadal (le había ganado los 9 partidos previos) por 6-2 y 7-5.

De esta manera, Schwartzman jugará este domingo su semifinal ante el canadiense Denis Shapovalov. La otra será entre el número uno del mundo, Novak Djokovic ante el noruego Casper Ruud, quien este año ganó el ATP de Buenos Aires en febrero.

En el parcial inicial, el argentino se mostró rápido como nunca, jugando pelota a pelota, punto a punto y muestra mucha mano. Del otro lado, el español, con muchos problemas para meter el primer servicio y apurado a la hora de tirar drops, le permitió a Schwartzman “subirse” a la pelota y jugar rápido a los lugares libres de la cancha.

En el segundo set hubo una pintura del momento. Ante el primer quiebre de Schwartzman en el segundo set para ponerse 6-2, 4-3 y Rafa, cuando fue a buscar la toalla, pasó “cerca” de su coach Carlos Moyá que lo alentó y lo aplaudió. Nadal ni lo miró. Siguió caminando a buscar su toalla con la cabeza baja…

Llegaron cinco quiebres en forma consecutiva en el momento de cierre, pero Schwartzman due decidio a buscar su momento de gloria en el primer match point y lo logró.

Ganador de tres títulos ATP, Schwartzman llega a su segunda semifinal de Masters 1000, repitiendo la campaña que tuvo el año pasado en Roma. El enfrentamiento ante Shapovalov no tiene precedentes en el circuito y también puede valer un lugar en el Top-10 del ranking mundial.

Si gana, el canadiense ingresará a ese grupo, mientras que el argentino necesita ser campeón para conseguir un lugar en la elite.